Los tres cerditos
¿Quieres practicar la comprensión lectora? Hazlo aquí

Tres cerditos decidieron escaparse de la granja donde vivían y hacer su vida en mitad del bosque. Aunque eran hermanos cada uno era de una manera. El más pequeño era el más
vago, por eso se hizo una simple casa de paja. El mediano que era algo más trabajador, utilizó tablones para realizar su casa.
El hermano mayor les advertía que aquella construcción se volaría ante el menor vendaval.
A él le hubiera gustado que le hubieran ayudado a hacer su casa, pues aunque llevaba más trabajo era la más sólida ya que era de ladrillo. A sus hermanos la idea no les gustó pues la tarea era
muy difícil. Pero pronto un lobo que llevaba días espiándoles decidió atacarles.
Llegó a la casa del pequeño y comenzó a soplar con tanta fuerza que todas las pajas salieron volando. Pero el cerdito tuvo tiempo para llegar hasta la casa de su hermano mediano y salvarse.
Aunque el lobo no pudo derribarla con un simple soplido sí pudo hacerlo a patadas dejando a los cerditos indefensos. Menos mal que su hermano mayor les abrió la puerta.
Al lobo le cerraron la puerta en los morros y aunque sopló y pataleó no pudo con aquella bonita y robusta casa. Entonces se le ocurrió meterse en la casa por la chimenea. Pero el
mayor que era muy listo pensó en avivar el fuego. Arrimó varios leños a la olla y se puso a hervir un caldo. Al caer el lobo se escaldó y aullando se fue ladera arriba sin mirar hacia atrás.
Los dos cerditos más pequeños aprendieron la lección, y juraron no ser tan holgazanes.
Tan contentos estaban que cogiendo sus instrumentos musicales se pusieron a tocar alegrando el día a todos los animalillos del bosque. Nunca más se vio por allí a ningún lobo y vivieron muy
felices los tres juntos en casa de su hermano mayor.
Deja un comentario
Sé el primero en comentar...