La sorpresa de Mafalda

Érase
una familia extraordinaria con dos hijos, Pablo y Clara,
que estaba muy unida a la naturaleza. Tal era su afición, que cuidaban a los animales y a las plantas como si de su propia familia se tratara.
Una mañana se encontraron con que una de las patas, llamada
Mafalda, había desaparecido. Buscaron por todas partes, pero no la encontraron.
Iván, el primo de Pablo y Clara, dijo: ¿Y por qué no miramos
en la leña?
¡Es verdad! -dijo su padre.
Todos se dirigieron al leñero y allí estaba Mafalda,
con 25 huevos.
Al cabo de 30 días, unos preciosos patitos blancos
nacieron. Y Pablo y Clara los cuidaron mucho.
Cuando los patitos ya no necesitaban de los cuidados de su
mamá ni de los niños, Pablo regaló a cada uno de sus compañeros de segundo un pato, para que disfrutaran de su compañía y aprendieran a amar a la naturaleza como él lo hacía.
Pablo Alcántara Gallego de 8
años
¡Muchas gracias, Pablo!
Un cuento maravilloso. Sigue así.
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